Johann Wolfgang von Goethe (biografía)

Johann Wolfgang von Goethe (n. 28 de agosto de 1749, en Fráncfort del Meno, Hesse, Alemania – 22 de marzo de 1832, en Weimar, Turingia, Alemania) fue un poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán que ayudó a fundar el romanticismo, movimiento al que influenció profundamente. En palabras de George Eliot fue “el más grande hombre de letras alemán… y el último verdadero hombre universal que caminó sobre la tierra”.

Su obra, que abarca géneros como la novela, la poesía lírica, el drama e incluso controvertidos tratados científicos, dejó una profunda huella en importantes escritores, compositores, pensadoresy artistas posteriores, siendo incalculable en la filosofía alemana posterior y constante fuente de inspiración para todo tipo de obras. Sus ideas acerca de las plantas y la morfología y homologíaanimal fueron desarrolladas por diversos naturalistas decimonónicos, entre ellos Charles Darwin.

La autobiografía de seis volúmenes de Goethe, Aus meinem Leben: Dichtung und Warheit (1811-22, traducido como Memoriasde Goethe, 1824) recuerda sus experiencias como sumamente caóticas; sin embargo, esto pudo haber sido lo que ayudo a su mente a realizar sus magníficos trabajos. A los 16 años, Goethe comenzó sus estudios en la Universidad de Leipzig, entonces un centro cultural líder. Allí escribió sus primeros poemas.

En 1770, en la Universidad de Strasbourg, recibió una gran influencia de Johann Gottfried Von Herder, quien lo introdujo a los trabajos de Shakespeare.
En 1771, Goethe recibió una Licenciatura en Leyes, en Strasbourg, y durante los siguientes 4 años practicó leyes con su padre; escribió dos trabajos que lo llevaron a la celebridad literaria.
Durante un viaje de 2 años a Italia (1786-88), Goethe reconoció que era un artista y resolvió dedicarse el resto de su vida a la escritura. La decisión no fue muy prometedora al principio: su regreso a Weimar estuvo seguido por años de enajenación de la sociedadde la corte.
Muchos de sus amigos se ofendieron porque vivió con la joven Christiane Vulpius, quien le dio un hijo en 1789. Para legitimar este niño, Goethe se casó con Christiane, en 1806.

Los poderes creativos de Goethe persistieron a través de sus años sesenta y setenta, y murió en Weimar a la edad de 82 años.

Su apellido da nombre al Goethe Institut, organismo encargado de difundir la culturaalemana en todo el mundo.

El Fausto historico

El Fausto que introduce el texto de Goethe, es un personaje historica, que para muchos es real.
Francois Ribadeau Dumas, en su texto Historia de la magia, hace un seguimiento de la vida del“príncipe de los nigromantes”Johannes Fausto, autodenominado Georgius Sabellicus Faustus Junior . Este personaje fue contemporáneo y amigo de los alquimistas Cornelio Agrippa y de Teofrasto Paracelso . Desde muy joven, Johannes se siente atraído por la magia, ciencia nuevamente en boga durante la Edad Media. Surge en él, pues, la fascinación por Simón el mago,“padre de los gnósticos”, por quien su entusiasmo de juventud le seguirá durante el resto de su vida. La alquimia en el ocultista le concedió la independencia del espíritu y del pensamiento,fortaleciendo su adhesión al esoterismo y al hermetismo filosófico de Hermes Trimegisto.

En un primer momento este personaje fue partidario del reformismo junto a Lutero, pero rompe con este círculo a causa de su extremo y apasionado gusto por la antigüedad pagana y sus prácticas mágicas.

Numerosos pactos diabólicos son puestos de relieve en las Demonologías de Juan Wier y Juan Bodin. El pacto fáustico se asemeja a los realizados durante la edad pagana, que abundan en documentos de la antigüedad. Se dice que Satanás acudió al llamado del pactante bajo la forma de un monje franciscano, mientras que Mefistófeles se presentó mucho más elegante, a la moda deltiempo, con espada al cinto. El pacto con el Diablo del luciferismo de determinadas sectas y de Heliodoro el Mago, o de Simón el Mago, procede de los poetas de las sibilas y de los virgilianos exploradores de Dante.

Es muy probable que Goethe se haya servido del Gran Grimorio y del Grimorium Verum para representar el pacto fáustico. Estos dos libros, con certeza, ya eran muy conocidos alrededor delaño 1500, tiempo de la posible vida del doctor Fausto. En la primera parte del Gran Grimorio se detalla el rito de evocación del Lucifer Rofocal, quien es lugarteniente de Satanás. Este texto se dedica a la descripción de las diversas fases de preparación y de la ceremonia. Inclusive la formulación del Círculo protector está incluida, así como también cada paso del procedimiento para configurarlo.

En cuanto al Grimorium Verum, éste es más rico en los detalles referentes al contrato con el demonio. En realidad, el pacto de Fausto era el de Hércules y Teseo bajando a las regiones infernales, el viaje a los infiernos de Orfeo, mágicamente llevado por el poder de su lira, de creerOvidio. Este pacto para la alquimia, siguiendo los datos astronómicos, rememora el descenso del Sol durante el equinoccio de otoño. Es decir, experimenta una temporal muerte, ya que baja a las regiones infernales. De igual manera, simboliza los viajes esotéricos de Baco, Hércules, Orfeo, Asklepios, quienes bajaban al averno para ascender al tercer día, como posteriormente hizo Jesucristo.

El Fausto de Goethe

La leyenda de Fausto fue la base para que Goethe llevara a cabo la creación de su obra dramática que tiene como título el apellido del mago. Sin embargo, el alemán no es el único en haber usadoesta leyenda, pues aparte de Marlowe también Lenau, Heine, Peer Gynt, Louis Pauwels y Thomas Mann han manifestado su interés por este mítico personaje. Goethe explica que tomó la leyenda no para plasmarla a manera de crónica o testimonio. La función es hacer una obra en la cual se mezcle el aspecto real, biográfico del ocultista con la poesía, es decir, conferirle al texto un grado de esteticismo, de hacerlo ubérrimo en el campo literario sin dejar de lado el aspecto mítico-mágico.

Goethe reconoce que para esta empresa es necesario seguir el concepto de mímesis aristotélico.La mímesis consiste en el proceso por el cual el artista plasma en la obra un modelo similar de la realidad. Es una imitación, ya que es ésta quien recoge, organiza y crea una imagende la realidad, que será luego reconocida y reconstruida por el receptor. Compara la conexiónentre ambas realidades, entre la textual y la fáctica y es así como reconocerá el artificio literario. Sin embargo, la mímesis aristotélica supone también en el artista cierta individualidad. La mímesis no es completamente reproductiva, desde luego, para que sea una pieza artística, se necesita de la originalidad creativa del autor. Este aspecto está encerrado en el concepto de poiesis.

Sin embargo, esta metodología reproductiva no explica con exactitud la manera en que Goethe reconstruye la figura de Fausto dentro de la realidad textual. Obviamente el autor cumple lo postulado por Aristóteles, produce un modelo imitativo del mago y le agrega elementos y situaciones, diálogos y secuencias para realzar la historia y otorgarle el grado de texto literario. Pero resulta todavía insuficiente, para dar una mejor explicación a este hecho, me sirvo de la teoría de la refracción bajtiniana. En ella nos señala que:

La literatura forma parte del entorno ideológico de la realidad como su parte autónoma, en forma de obras verbales organizadas de un modo determinado, con una estructura específica, propia tan sólo de estas obras. Esta estructura, igual que cualquier estructura ideológica, refracta la existencia socioeconómica en su proceso generativo, y lo refracta muy a su modo. Pero al mismo tiempo, la literatura en su ‘contenido’ refleja y refracta los reflejos y refracciones de otras esferas ideológicas (ética, cognición, doctrinas políticas, religión, etc.), es decir, la literatura refleja en su ‘contenido’ la totalidad del horizonte ideológico, del cual ella es una parte.

Es decir, la literatura toma como tema las distintas ideologías que existen en la realidad, precisamente en el horizonte ideológico. Este horizonte es la conciencia social, formada por ideologías, ya sean éstas artísticas, políticas, sociales, etc.. La literatura se forja en la conciencia del hombre, en el interior del artista. Será él quien recoja las ideologías que le sean pertinentes y útiles y las plasma en el texto literario. Las ideologías son tomadas en su proceso generativo, en el momento en que se están formando, ya que si están en estado completivo, el autor nos referiría una crónica o testimonio periodístico. Estas ideologías se funden con la capacidad productiva y creativa del autor y dan vida al objeto literario. Una vez completado este proceso, el texto retorna al horizonte ideológico, ésta es la refracción de la realidad a la que se refiere Bajtín. Pero el retorno no es un reflejo de la realidad, es decir, el texto no es un espejo, ya que la obra literaria presenta una versión de la realidad, una visión particular entre las muchas que se encuentran en la esfera de lo ideológico.

Tomando como ejemplo el texto mismo de Goethe, tenemos por un lado que en el horizonte social del siglo XVI están generándose diversas ideologías. Una de ellas es la artística, o sea, un estilo artístico en la escultura, pintura. Pero es en la literatura donde se desarrolla el romanticismo como corriente literaria. La leyenda de Fausto está tomando matices generativos, recuérdese a Marlowe, quien no sólo toma como documentación las crónicas escritas, sino también las orales. Lo mismo sucede con Goethe, toma entre las muchas ideologías las necesarias para componer su pieza dramática. Una vez tomadas, las funde con su particular percepción y concepción literaria y procede a la creación de una versión distinta de las que circulan como oficiales dentro del núcleo social. Así Goethe refracta al hombre junto al mito, su vida y destino dentro de otro mundo, el textual.

En esta versión goethiana del mito fáustico, podemos observar que como artificios predomina la fusión de los tiempos, exactamente el pasado con el presente. De igual manera, separa el tiempo del suceso del lugar concreto donde tuvo lugar. Por ejemplo, la Noche de Walpurgis, en la que se refiere el lugar concreto pero no la fecha exacta. En otros casos Goethe, ante todo busca, yencuentra un movimiento visible del tiempo histórico, inseparable del ambiente natural y todo elconjunto de objetos creados por el hombre y relacionados con el ambiente natural, ésta es el cronotopo central de Fausto.

A lo largo de la leyenda vemos que Fausto no necesita de Mefistófeles para realizar sus evocaciones a espíritus o a personajes fenecidos. Tampoco para sus hechizos o sortilegios varios, ni mucho menos para la elaboración de filtros mágicos o sus tareas alquímicas. Mefistófeles sirve al mago como transporte o como protector. No es extraño que lo encontremos transformado en caballo, en Pegaso, inclusive adopta la apariencia de un perro negro, y de acompañarlo adonde vaya. En Fausto, la figura de Mefistófeles es el nexo entre el deseo y la satisfacción. Por ende, no desarrolla su presencia una mera herramienta utilitaria, por el contrario,Mefistófeles cumple los diversos deseos produciéndole placer y regocijo, justificando losbeneficios del pacto. El ejemplo central del deseo es la posesión de Margarita y de su amor. Además de esta función, el demonio cumple otras, aunque sean accesorias y complementarias de la primera. Entre estas destacan la adoctrinación del mago. Recordemos los consejos a lo largo del texto, los filtros que le concede, y la explicación de los fenómenos que ocurren durante la Noche de Walpurgis.

El momento del pacto ha sido retratado con más fidelidad que la figura de Mefistófeles. En la obra del poeta alemán se encuentra este diálogo:

Fausto – (…) ¿qué quieres de mí, maligno espíritu: bronce, mármol, pergamino o papel? También dejo a tu elección el si debo escribirlo con un estilo, un buril o una pluma.

Mefistófeles – ¡Cuánta palabrería! ¿Por qué te has de exaltar de este modo? Basta un pedazo de papel cualquiera con tal que lo escribas con una gota de sangre.

Fausto – Si así lo quieres…

Mefistófeles – La sangre es un fluido muy especial.

Este pequeño diálogo toma en cuenta el principal elemento del pacto: la sangre. Si bien es cierto, no se pone de manifiesto ninguna de las exigencias que un pacto satánico requiere. Sin embargo, posteriormente se entenderá que el propósito del pacto es la posición del cuerpo y alma del mago. En la leyenda, Mefistófeles se presenta ante Fausto junto con Satanás, mientras que en el texto no media Satanás entre el doctor y el demonio. La desaparición de Satanás obedece a la intención de dar a Mefistófeles mayor participación e independencia a lo largo de la obra, quien únicamente se ve sujeto a las órdenes del mago porque así lo estipula el acuerdo y además es verosímil con los detalles dados por los grimorios.

Otra de las variaciones es la ausencia de Helena como mujer del doctor , aunque en la Segunda Parte su presencia sea importantísima, y la del hijo de ambos: Justus Faustus. La presencia de Margarita, quien es una doncella inocente, bella, perteneciente no a la alta clasesocial sino lo contrario. Su imagen se emparienta con la mujer bucólica, acentuando el matiz de pureza y castidad que desborda su timidez. Es ella el objeto de deseo por el cual Faustoentrega su alma a Mefistófeles. Toda la Primera parte está plagada de ejemplos que evidencian so obsesión amorosa, aunque Goethe no manifieste el aspecto sexual de su personaje, quien es una construcción de tendencia asexual. Más bien el deseo por Margarita es un deseo placentero y de contemplación. La veneración es evidente pues Fausto cosifica a su doncella, siéndole principalmente placentero su posesión que su compenetración vital. La salvación de Margarita obedece a que no acepta perder el motivo mismo de su perdición, pues necesita justificar tal hecho.

La figura del protagonista es también reconstruida de modo diferente a lo que narran las crónicas. En ellas Fausto es un ser sumamente poderoso, independiente muchas veces de Mefistófeles y hasta del mismo Lucifer. Conocedor y erudito de las ciencias ocultas, es capaz de preparar sus propios filtros, embrujos, encantamientos. No necesita de nadie para traer de vuelta a espíritus o muertos. Inclusive, éstos mismos le son obedientes, hay que recordar que mantuvo una relación amorosa con Helena de Troya, con quien se casó, según la leyenda. En cambio e n el relato de Goethe, este mismo personaje se ve endeble anímicamente, desprotegido, indefenso, no es autosuficiente, por lo tanto pertenece al común de los mortales. Para integrarse dentro de la representación de mundo reproducida en el texto, Fausto necesita de Mefistófeles, de su poder, sus consejos, su astucia, ya que es la fuente que satisface cada deseo del protagonista.

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